La inteligencia artificial está provocando una nueva crisis energética: los centros de datos ya compiten por electricidad
La inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa de expansión y, detrás de los nuevos modelos, asistentes y agentes inteligentes, existe un problema que puede convertirse en uno de los mayores límites para el crecimiento de esta tecnología: la electricidad. Los centros de datos necesitan enormes cantidades de energía para alimentar los procesadores que ejecutan los sistemas de inteligencia artificial y para mantenerlos refrigerados. La Agencia Internacional de Energía (IEA) calcula que el consumo mundial de electricidad de los centros de datos podría más que duplicarse hasta alcanzar unos 945 TWh en 2030. El organismo señala además que la demanda eléctrica de los centros de datos crecerá alrededor de un 15 % anual entre 2024 y 2030, más de cuatro veces más rápido que la demanda eléctrica del resto de sectores. El nuevo recurso estratégico de la inteligencia artificial Durante los primeros años del boom de la IA, la atención estaba concentrada principalmente en los chi...